La División Norteamericana habla de cómo hacer que el adventismo sea más relevante en su territorio


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[La siguiente información proviene principalmente de un comunicado oficial que emitió el mes pasado la División Norteamericana en inglés y que publicó SPECTRUM, y de la agencia oficial de noticias adventistas (ANN), cuya información en español se puede encontrar aquí. CAFÉ HISPANO publica esta información porque ni la web oficial de noticias de la Unión Adventista Española ni la equivalente de la División Sudamericana se han hecho eco de esta información hasta la fecha. Sí que lo ha hecho, y extensamente, la web de noticias de la División Interamericana.]

En general, el atractivo de las iglesias protestantes norteamericanas sigue decreciendo desde 1970. Por lo menos, así lo reflejan las frías estadísiticas.

En el caso adventista sí que hay crecimiento. Pero es un crecimiento mínimo debido a la inmigración latina. Tal y como declaró a la prensa Ron Clouzet en calidad de director del Instituto de Evangelismo de la División Norteamericana (NAD por sus siglas en inglés) en 2011, la iglesia adventista no siente que esté creciendo. Son los hispanos los que crecen. “Si no fuera por ellos, nuestra realidad sería muy deprimente”, afirmó Clouzet. Ellos, los latinos y las latinas que llenan muchas iglesias adventistas en el Este, el Sur y el Sur-Oeste de Estados Unidos, viven en condición de ilegalidad. (Para saber más sobre el crecimiento de la NAD pinche aquí. Para conocer las tendencias preocupantes que se dan en la NAD, pinche aquí.)

Se estima que actualmente hay un millón de advenitistas en EE.UU., de los cuales medio millón se pueden encontrar en la iglesia en un sábado normal. Según los cálculos de los investigadores, parece que hay casi dos millones de exadvenitstas en dicho país.

El relevo generacional de los miembros autóctonos está fallando desde hace tiempo. En la Costa Este de EE.UU., donde la densidad de población y urbanización es similar a Europa, el número de blancos cuyos abuelos nacieron en EE.UU. es muy reducido. En algunas zonas, como en la Ciudad de Nueva York, no llegan al 5%. La membresía está compuesta por inmigrantes de primera y segunda generación provenientes de Latinoamérica y el Caribe.

A estos desafíos reconocidos por la propia NAD, la misma añade un tercero: “solo el treinta por ciento de los estudiantes adventistas en edad primaria y secundaria asisten a instituciones adventistas.”

Ante esta situación, el mes pasado la NAD celebró una reunión histórica. Nunca antes se habían reunido en una misma sesión los presidentes, los secretarios ejecutivos y los tesoreros de las unidades administrativas de la NAD: Uniones y Asociaciones. A todos ellos se unieron representantes de hospitales, colegios superiores y universidades. Más de 230 personas asistieron a la reunión, que se llevó a cabo en Chantilly, Virginia, Estados Unidos.

El objeto de discusión no fue menor. Se abordó el futuro de la iglesia y de su estructura, organización y misión con la intención de aumentar la relevancia de la iglesia y de hacer más efectiva su obra misionera.

La primera pregunta presentada a los delegados fue: “¿Estaría usted dispuesto a sacrificar su posición si esto significara una misión más efectiva en el territorio?” El 95 por ciento de los asistentes se mostraron de acuerdo, un resultado que fue recibido con aplausos.

“Una vez que tuvimos ese compromiso, esto impulsó el resto del diálogo”, dijo Dan Weber, director de comunicaciones de la NAD.

A partir de las discusiones en grupos pequeños, tres temas emergieron como los principales objetivos de la división:

1) El desarrollo de una estrategia de marca para el adventismo ligado a una sentido positivo de nuestra identidad que empodere a nuestros miembros a tener amigos seculares. También se consideró abrir las iglesias más horas para estar disponibles para la comunidad local.

2) Buscar formas de ganar eficiencia en las operaciones eclesiásticas, eliminando duplicidades a cualquier nivel administrativo.

3) Explorar por lo menos tres maneras distintas de distribuir los ingresos que la iglesia recibe de sus miembros para aumentar el éxito de la iglesia en su misión.

Una comisión tendrá la tarea de explorar los tres nuevos objetivos e informará sobre ideas para implementarlos en la Asamblea Anual del territorio, que se llevará a cabo en noviembre.

“Los cambios dan miedo”, dijo Weber, “pero si los miramos a través de los ojos de la salud de la organización para la misión, entonces vemos que hay que hacerlos”.

Dan Jackson, presidente de la NAD, felicitó a los delegados por asistir al encuentro con “corazones abiertos y mentes abiertas”.

“Este espíritu abnegado demuestra un deseo real de examinar con honestidad nuestros sistemas actuales de organización y misioneros, y la manera en que estos necesitan ser adaptados para hacer que la Iglesia Adventista sea más relevante para nuestras comunidades en el siglo XXI”, dijo Jackson, según una comunicación después de la finalización del encuentro.

Antes de esta reunión, más de 470 pastores de la iglesia, educadores, administradores y jubilados en todo el territorio de América del Norte fueron encuestados sobre una variedad de temas. La tasa de respuesta fue del 72%, lo que según el analista de la encuesta, el Dr. Karl Bailey, es "casi inaudito" para una encuesta anónima. Los resultados de la encuesta fueron evaluados y presentados por el Dr. Bailey y el Dr. Duane McBride del Departamento de Ciencias del Comportamiento de la Universidad Andrews, quienes evaluaron las respuestas de la encuesta. Estas respuestas a la encuesta se utilizaron para apoyar los temas que se presentaron en dicha conferencia.

Para más información sobre la NAD y su papel en la iglesia mundial pinche aquí.

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Foto: (NAD Communication/Dan Weber)


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