Lo que pudo haber sido y lo que realmente fue durante la Sesión de la Conferencia General de 1901


(Spectrumbot) #1

consideraba su trabajo el tomar decisiones por el grupo y asegurarse que todos obedeciesen sus decisiones. No la impresionaban las afirmaciones de un presidente de la CG «regio» que aseguraba que un comité había tomado decisiones cuando, de hecho, el presidente de la CG controlaba el comité. Para Elena White el liderazgo regio era contrario al evangelio y al estilo de liderazgo de Jesús. Vio el poder regio en muchos lugares incluyendo, primero, a los presidentes dictatoriales de la CG y, segundo, a las cabezas dictatoriales de sanitarios, escuelas, casas publicadoras y otras organizaciones propiedad de inversionistas. La creación de uniones resolvió el primer problema al poner fin a la necesidad de que las conferencias pidiesen permiso de la CG para todo lo que hacían. La creación de departamentos resolvió el segundo problema al colocar todas las partes de los ministerios médicos, educacionales, de publicación y otros bajo la autoridad mayormente de las uniones con algunos cuantos reportándose directamente a la CG.

La sesión de 1901 tuvo que ver con descentralización. Tuvo que ver con llevar la toma de decisiones de individuos a comités. Tuvo que ver con llevar la toma de decisiones, en el organigrama, a los niveles en los que la labor se llevaba a cabo. La noche anterior a que se iniciara la sesión de 1901 de la CG, Elena White presentó su radicalmente transformado punto de vista en relación al papel de la CG en la ahora mundial labor de la iglesia:

«Con relación a nuestra Conferencia [General], con frecuencia se repite vez tras vez que es la voz de Dios y, por lo tanto, todo debe de ser referido a la Conferencia [General] y tomar la voz de la Conferencia [General] en relación a permisos o restricciones, o lo que debería de hacerse o lo que no debería de hacerse en los diversos campos... [Pero] la labor llevada a cabo en todo nuestro campo demanda un curso de acción completamente diferente» (Transcripción de los comentarios de Elena White en la biblioteca de Battle Creek College, 1 abril, 1901, págs. 1-3).

Esto es particularmente interesante porque alguna gente aparentemente estuvo repitiendo partes de una declaración que ella hizo en 1875, que «cuando el juicio de la Conferencia General, que es la más elevada autoridad que Dios en la tierra, es expuesto, la independencia privada y el juicio independiente no deberían de ser sostenidos sino puestos a un lado» (Testimonios para la iglesia, vol. 3, pág. 541). Pero, en 1901, ella abroga por «un curso de acción completamente diferente». ¿Qué, exactamente, sería «completamente diferente» de que la CG tuviese la última palabra sobre «lo que debería de hacerse o lo que no debería de hacerse en los diversos campos»?

La creación de uniones casi inmediatamente dio la respuesta a esa pregunta. A partir de entonces, cuando las conferencias deseaban consejos más amplios o permiso para hacer algún cambio en los métodos ministeriales, acudían a su unión, no a la CG, eliminando de esa manera la necesidad y la posibilidad de que el presidente de la CG, o incluso un comité de la CG, controlase la forma de ejercer el ministerio en las conferencias del mundo. Evidentemente, meses después, este cambio, que puso a los líderes en todas partes en libertad para seguir la dirección del Espíritu Santo, todavía llevaba a Elena White «una dulce solemnidad... y un brillo de gratitud» a su alma. Durante los años


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(Ignacio) #2

Lo que pudo haber sido y no fue. Y agua pasada no mueve molino.

Creo, sinceramente, que se debería mirar hacía adelante, hacía el presente y lo que tenemos hoy ante y delante nuestro. La Biblia, metafóricamente, habla de no mirar nunca atrás. Y no le falta razón, a pesar que de vez en cuando repesamos, estudiemos el pasado con el fin de no cometer los mismos errores. Pero ante los desafíos que se nos presentan actualmente, comienzos del siglo XXI, y los que se vislumbran o atisban, deberíamos tener las ideas claras, la mente lúcida y la voluntad necesaria para solventar los retos que se avecinan.

Hay que avanzar, avanzar para no quedarnos rezagados en un mundo convulso, convulsionado y confuso. Lo demás, lo que ocurrió o pudo ocurrir en el siglo XIX o principios del XX, quedó atrás, muy atrás. Miremos el futuro con esperanza, conocimiento y fe.

Lo que pudo haber sido y no fue, como en las declaraciones amorosas, de nada sirve, de nada vale. No se debe llorar nunca por la leche derramada. Porque repito: Agua pasada, no mueve molino…


#3

Debemos tener amnesia entonces y no aprender nada acerca de nuestros predecesores?
Si seguimos tu linea de pensamiento, entonces para que leer la Biblia si nos lleva al pasado y nos hace mirar para atras.
Creo que tu Ignacio, no comprendiste el mensaje, para avanzar, hay que mirar hacia atras, o sino se pierde tiempo y energia intentando reinventar la rueda.
Por algo la Biblia ha perdurado, por algo la Historia de nuestra Iglesia nos sigue dando lecciones de fe, para ver que aprendemos de ello. No es para llorar por la leche derramada, sino para ver que aprendemos de lo sucedido.
A mi me sirvio muchisimo, Gracias Pr. Gerry Chuldeigh!