Los diezmos expuestos a contingencias


(Spectrumbot) #1

Con mucho agrado he practicado el diezmo por más de 50 años, disfrutando de sus beneficios espirituales y materiales, por lo cual, no tengo dudas acerca de esta práctica religiosa adventista, y concuerdo con aquella parte de la Creencia Fundamental de la Mayordomía Cristiana, basada en las Escrituras, que dice “Reconocemos el derecho de propiedad por parte de Dios mediante nuestro servicio fiel a él y a nuestros semejantes, y mediante la devolución de los diezmos y ofrendas que damos para la proclamación de su evangelio y para el sostén y el desarrollo de su iglesia”.i Sin embargo me interesa conocer los principios con qué se distribuye el diezmo a fin de cumplir esta proclamación del evangelio y el sostén de la iglesia.

Así es como al solicitar el ingreso a la membresía adventista, contestamos afirmativamente y en público la siguiente pregunta del Voto Bautismal: “¿Cree usted en la organización de la iglesia, y se propone adorar a Dios y sostener a la iglesia con sus diezmos y ofrendas, con su esfuerzo personal y su influencia?”. Por consecuencia, aceptamos la gestión eclesiástica del diezmo establecida en el Manual de Iglesia: “la iglesia local no usa ni gasta el diezmo, sino que lo remite al tesorero de la Asociación, que a su vez remite un porcentaje al siguiente nivel superior, en concordancia con los reglamentos de la Asociación General y de la División para hacer frente a los gastos de llevar adelante la obra de Dios en sus respectivas esferas de responsabilidad y actividad.”ii

De este modo los miembros de iglesia [de Sudamérica] quedamos sujetos a la distribución del diezmo indicada en el Libro de Reglamentos de la Asociación General, Working Policy of the General Conference of Seventh-Day Adventists, WP-GCiii, y el libro Reglamentos Eclesiásticos- Administrativos de la División Sudamericana de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, REA-DSAiv. Estos ordenan que las Asociaciones/Misiones reciban el 100% de los diezmos devueltos al Señor por los miembros e interesados a través de las iglesias. Las Uniones recibirán de estas Asociaciones/Misiones el 10% de todos los diezmos recibidos, y la División Sudamericana otro 10% (hasta 20%). Esta, a su vez, entrega un porcentaje a la Asociación General. De este modo el 20% de los diezmos entregados por feligreses son compartidos dentro del territorio de la Unión, de la División, y la Obra mundial.

Mediante el Voto Bautismal también aceptamos “Cómo debe usarse el diezmo”. Según el Manual de la Iglesia: “el diezmo debe considerarse sagrado para la obra del ministerio, para la enseñanza de la Biblia y para el sostén de la administración de la asociación/misión en el cuidado de las iglesias y las operaciones misioneras. El diezmo no debe gastarse en otros ramos de trabajo, tales como el pago de las deudas de las iglesias o de las instituciones, ni para programas de construcción, excepto cuando esté aprobado por el Libro de Reglamentos de la Asociación General”. Manual de la Iglesia pág 131, que es transcripción del Reglamento V 05 05 Sacred, del WP-GC, pag 687, pero sin la última frase de excepción.

Para definir la distribución y uso del diezmo, se acepta que la fuentes de orientación son las Escrituras y las declaraciones inspiradas de Elena de White, EGW, las que han quedado insertas en los Reglamentos, el Manual de Iglesia y los orientaciones oficiales de la Asociación General.

Según los Reglamentos WP-GC:V 15 15 y el REA-DSA:V14 05, “el diezmo será utilizado para sostener el personal remunerado que sirve en la obra pastoral y evangelizadora de ganancia de almas”. Ambos Reglamentos han insertado la siguiente declaración de Ellen G. White, EGW. “El diezmo debe usarse para un propósito: sostener a los ministros a quienes el Señor ha nombrado para realizar su obra. Debe usarse para sostener a quienes hablan las palabras de vida a la gente y llevan las cargas del rebaño del Señor”. EGW Manuscript 82. 1904v.

SOSTENIMIENTO DEL MINISTERIO Y OBRA EVANGELICA.

Según los reglamentos WP-GC y el REA-DSA, el propósito del diezmo significa el sostenimiento remunerado de Pastores, Evangelistas y Ministros de los campos, incluidos capellanes de colegios y hospitales; el personal de apoyo de departamentos, administrativos, contadores, secretarías de los campos, agencias y ministerios ganadores de almas; gastos operativos de las oficinas y del personal de asociaciones/misiones/uniones y divisiones, a/m/u/d, involucrados en la ganancia de almas; subsidios para directores de colportaje, y planes de beneficio de Colportores; subsidios para actividades de evangelismo en campamentos de jóvenes, camp-meeting y campañas; equipamiento para el evangelismo de las oficinas de a/m/u/d; servicio de auditoría de los campos; profesores de Biblia/Religión y Teologia y subsidios a directivos de colegios e internados; fondos de jubilación y previsión de misioneros; vivienda para obreros, sean ayuda de alquiler o que los campos compren, construyan y mantengan casas para misioneros; programas en medios masivos de comunicación, Radio y TV Nuevo Tiempo, y Directores de ADRA de la Asociación General, divisiones/uniones/países. Ver Reglamentos WP-GC: V15 15 y REA-DSA V 14 15.

En ambos Reglamentos están definidos los Propósitos para los cuales No se Usará el Diezmo, que son la Construcción e inversiones de capital en edificios de a/m/u/d, campamentos, Templos, ADRA, Colegios, Universidades, equipamiento de instituciones e implementos no evangelísticos de a/m/u/d, gastos operativos de Iglesia locales en sus departamentos, mantención o personal, o gastos operativos de colegios, universidades e instituciones. Ver Reglamentos WP-GC: V15 25, y REA-DSA V 14 30.

Esta distribución pormenorizada del diezmo se fue construyendo progresivamente desde 1859 cuando se inició el plan de Benevolencia Sistemática, pasando por 1880 cuando se acuerda que las asociaciones sean el alfolí que reúnen y distribuyen los diezmos recolectados por las iglesias, y llegando a 1985 cuando la Asociación General publica una Orientación oficial sobre “Uso del Diezmo” aprobada por la Junta Directiva en la sesión del Concilio Anual en Washington, D.C., el 14 de Octubre de 1985.vi, vii

Por su parte, The Ellen G. White Estate Inc, el Biblical Research Institute, y teólogos adventistas han publicado detallados estudios de las bases bíblicas y declaraciones de EGW sobre la creencia adventista en el diezmo, entre los cuales destacan Roger Coon. “Ellen G. White’s Counsel and Practice on Tithe” del White-estateviii. Alberto Timm. “Ellen G. White and tithe. An analysis of four controversial statements”ix, Angel M. Rodríguez. “Tithing in the Writings of Ellen G. White”, del Biblical Research Institutex. y el documento “El Diezmo: historia y uso”, que recopila papers de Arturo L. White, Ellen G. White, Robert W. Olson y Frank B. Holbrook, publicado por el Centro de Investigación White, de la Universidad Adventista del Plata, Argentina.xi

Entonces, según los Reglamentos y su actual interpretación, la distribución de los Diezmos recibidos en la Asociación, en porcentajes, estaría quedando así:

Un Diezmo a la Unión 10,0%

Otro Diezmo a la División Sudamericana y Asociación General 10,0%

Subvenciones a

Red Radio y TV Nuevo Tiempo y programas radiales 3 a 6%

Esc. Teología y capellanes de Universidad Adventista 1,5 %

Profesores de Biblia y Capellanes de Colegios y Escuelas 2 a 3,5%

Fondo Estímulo Colportores 1,0%

Saldo de diezmos para Asociación, obra pastoral y evangélica 69 a 72%

Este porcentaje es menor al que el Depto. de Mayordomía de la Division Sudamericana ha difundido en el libro Comunión y Profecía, 5º Seminario de Enriquecimiento Espiritual, en el capitulo “Los Pactos y las Ofrendas dirigidas”, donde dice que el 75% de los diezmos quedan en la Asociacion/Mision para Pastores y Evangelismo.xii

De acuerdo a Informes y Balances entregados a delegados laicos del Congreso de la Asociación Metropolitana de Chile, el saldo de Diezmos, 69-72%, disponibles para obra pastoral en la Asociación se distribuye aproximadamente así:

Sueldos de misioneros y empleados 65%,

Gastos administrativos 10-13%,

Gastos departamentos de apoyos 5%,

Gastos de evangelismo de la Asociación 9%,

Otorgamientos varios y ayudas 8%-15%.

De este modo de cada 100 pesos ingresados como diezmos, sólo se están destinando el 45% para remuneraciones de pastores de las iglesias y del personal administrativo y de apoyo a la obra evangélica local.xiii

CONTINGENCIAS Y EXCEPCIONES PARA LOS DIEZMOS

La primera contingencia que afecta al diezmo reunido en la Asociación es la derivación del 20% hacia entidades administrativas superiores, tales como Unión y División. Esta cifra es una decisión organizacional, no bíblica ni diseñada por EGW, por lo tanto opinable. La segunda contingencia son el otro 10% destinado a subvencionar capellanes, profesores de Biblia, radio y tv, y colportores.

Luego, nos encontramos con el sostenimiento de la obra pastoral en iglesias y evangelismo que vuelve a ser afectado por el uso del diezmo para financiar personal administrativo contable y de secretaría de las a/m/u/d, lo cual está aprobado en el Manual de Iglesia, los Reglamentos y escritos de EGW. Para dimensionar esta carga financiera usaré el Annual Statistical Report 2014, de la Asociacion General, que describe las categorías de empleados de la Obra mundial del año 2012.xiv

En la tabla 22, Denominationally Employed Workers Classified by Type of Employment 2012, se identifican los empleados de la Obra Pastoral y Evangelística, y los Empleados Administrativos y de Oficinas (EAO), separados a su vez de los obreros y empleados de las instituciones educativas, publicaciones, hospitales, fábricas, radio-TV. Al revisar las 13 Divisiones, excluyendo la Northern Asia-Pacific a la que pertenece China, se aprecia que del total de empleados en Obra Pastoral y Administrativos de oficinas, el 46% es personal administrativo y de oficinas. La Division East Central Africa tiene la menor proporción de EAO con 29,9%, y la División con mayor proporción de EAO es la Dvision Sudamericana con 74,4%, porque tiene 2991 misioneros en Obra Pastoral y 8849 como empleados administrativos y de oficinas.

Otra contingencia que afecta al diezmo es la última frase del párrafo “Cómo debe usarse el diezmo”, de la pag 131 del Manual de Iglesia, “excepto cuando esté aprobado por el Libro de Reglamentos de la Asociación General”. Esta frase no estaba en las versiones del Manual de Iglesia anteriores al año 2010, y hace referencia a una atribución de la Asociación General de canjear cuentas de diezmos por cuentas de ofrendas. Es decir, un campo puede transferir diezmos a la Asociación General, y ésta aprueba devolvérsela pero en la forma de una subvención contable de “no diezmo”. Esta opción, regulada en el WP-GC:V 10 10, “Tithe Exchange wih Division”, y en el REA-DSA: V 09 08 S, “Cambio de diezmos por otros fondos” permitiría que asociaciones/misiones con excedentes de diezmos y que requieran urgente financiamiento de compra de tierras, propiedades, construcción o ampliación de edificios de templos, colegios o equipos, puedan financiarlos con algunos diezmos transformados en “no diezmos”. La Asociación General prioriza usar esta excepción para subsidiar obra educacional, luego inversiones en edificios de asociaciones, colegios y campamentos, y en tercer lugar edificios de templos y escuelas de iglesia. Este tipo de canje lo incluye el Working Policy-North American Division como V 10 05-4 “Additional Tithe to General Conference”, y el Working Policy-Southern Africa-Indian Ocean Division V 10 10 “Tithe Exchange”. Pero no está en el Working Policy-Inter-American Division. Sin embargo el REA-DSA se diferencia de los demás Working Policy (General Conference, North American, Southern Africa-Indiac Ocean e Inter-American), porque señala que “La cantidad máxima que una asociación/misión podrá pedir para canjear será del 25% del diezmo anual recibido”. Ver REA-DSA: V 09 08 S. Desconocemos cuantas veces la Asociación General y la División Sudamericana han aplicado este Reglamento. El 25% permitido es una gran cantidad, porque significaría restárselos al 45% de los diezmos que han quedado para remuneraciones de los pastores y misioneros de la obra evangélica, quedando solo 20% para el propósito primordial del diezmo señalado por EGW “El diezmo debe usarse para un propósito: sostener a los ministros a quienes el Señor ha nombrado para realizar su obra”. Manuscript 82, 104.

A fines del año 2013 las Juntas Directivas de la Union-misión Chilena y la Asociación Metropolitana de Chile registraron el voto de la División Sudamericana, DSA, 2013 – 144, que incorpora al REA-DSA la letra V 04 “El Diezmo” con las siguientes modificaciones: V 04 10 La naturaleza del Diezmo, V 04 15 Propósito del Diezmo, V 04 20 El diezmo y el papel de la Iglesia, V 04 25 Casa Central del Tesoro y, V 04 30 Responsabilidades con respecto al diezmo. De esta manera, mientras el Reglamento del Diezmo del WP-GC tiene 3008 palabras en 13 Reglamentos, la nueva versión del Reglamento del Diezmo de la DSA tiene 9723 palabras en 16 Reglamentos, lo que sería señal de estar reforzando la creencia y regulación de su práctica.

En ésta nueva versión del Reglamento se aprueba otra excepción para uso del diezmo. En el V 14 05 Ministro del evangelio, se añadió el punto siguiente: 11.-“Edificios de Iglesia—Normalmente, los edificios de iglesia deben ser comprados, construidos o reformados con fondos no provenientes de diezmos. En raras circunstancias, en las cuales no hay otras fuentes de fondos disponibles, y tampoco haya miembros que puedan financiar la construcción de una iglesia, es apropiado el uso de los fondos de diezmo para la construcción de iglesias”, para proyectos de Misión Global – ciudad o barrio, con miembros del distrito sin condiciones de financiarla, aprobado por la Unión y por “un valor de los diezmos empleados en los proyectos” limitados “al 10% de los diezmos líquidos anuales del campo local”.- Así que si sólo nos quedaban 20% para sostenimiento de ministros y misioneros, con esta nueva excepción llegaríamos a un escaso 10%.

El argumento usado para dirigir diezmos a la construcción de templos es una declaración aislada de EGW que dice “Hay casos excepcionales, cuando la pobreza es tan profunda que con el propósito de asegurar el más humilde lugar de adoración, puede que sea necesario sustraer de los

diezmos. Pero ese lugar no es Battle Creek u Oakland.” xv Frente a esta declaración, nos falta una mejor definición de criterios para esta excepcionalidad en cuanto a tamaño y costo del templo, pero en ningún caso serían ni el 25% o el 10% de los diezmos.

Pero hay otra contingencia que puede desenfocar la distribución del Diezmo desde la Asociación/Misión en adelante. Esto quedó en evidencia durante el IV Congreso de la Asociación Metropolitana de Chile 2013, cuando en el informe del Tesorero se observó que el Balance de Activo/Pasivo y Entradas/Salidas en todo el periodo 2010-2013 contiene el ítem Cuentas por Cobrar, por montos mayores a U$1.000.000/año (Accounts Receivable). Esta cantidad representa alrededor del 20% del total de Diezmos anuales recibidos. Durante este Congreso, delegados laicos públicamente preguntaron al Tesorero quién adeudaba este dinero a la Asociación, y si éstos dineros eran Ofrendas o Diezmos. La respuesta fue que la Junta había aprobado prestar este monto a los colegios de la Asociación para cubrir un desfinanciamiento, y que tales dineros provienen de Diezmos.

A esta excepcional situación, se añadió otra, ya que en el mismo Informe de Tesorería el Servicio de Auditoría de la Asociación General registraba Informes Favorables en los años 2010 y 2012 y Abstención el 2011, pero sin objetar el uso antireglamentario del Diezmo. A continuación de este Congreso, escribí al Auditor R.F, del General Conference Auditing Service, GCAS, solicitando que explicara los criterios para considerar como aceptable el uso de diezmo para prestarlo año a año a los colegios. Su respuesta fue que mi consulta se envió al TransAmerica Area Office, Associate Director del GCAS. En marzo 2014 insistí por escrito directamente a este Director Asociado del GCAS, con asiento en Miami. El resultado es que ninguno de los 2 auditores han dado respuesta a la consulta, mientras tanto la Asociación Metropolitana de Chile tampoco ha conseguido que los colegios devuelvan el U$1 millón de diezmos prestados. Con este dinero se pueden financiar 18 pastores durante un año.

Algo más. En los últimos 12 meses he consultado a los Centros White de la U.Montemorelos, de la Universidad Adventista del Plata, UAP, de la Universidad Peruana Unión UPeU, y de la Universidad Adventista de Chile, UNACH, acerca del fundamento en los escritos de EGW para efectuar canje de diezmo por “no-diezmo” a fin de subsidiar colegios o financiar construcciones. Los Centros White de la U.Montemorelos y UNACH contestaron que debía revisar el artículo de R. Coon: “Ellen G. White’s Counsel and Practice on Tithe”. La UAP me remitió al documento “El Diezmo: historia y uso” publicado en su pagina web, y el CW de la UpeU, a quien he insistido tres veces, no ha contestado. En resumen, los Centros White no cuentan con declaraciones de EGW que permitan el canje de diezmos en no diezmos.

REFLEXIONES EN PROCESO.

Esta recopilación de antecedentes señalan que los Diezmos quedan expuestos a una serie de contingencias en las Asociaciones/Misiones, que amenazan el propósito eclesiástico establecido. En estas situaciones los laicos tenemos responsabilidad y complicidad. Lo más grave es que estamos rebajando el carácter sagrado del Diezmo, mediante alejamiento del propósito misionero con que los donantes lo depositan en las iglesias. Las contingencias descritas, mantener superesctructuras administrativas, construcción de edificios y templos, más personal administrativo que pastores/evangelistas, préstamos consuetudinarios a instituciones, debilidad del Servicio de Auditoría (también financiada con diezmos), son un grito de alarma respecto a la discrecionalidad en que pueden caer todos los niveles organizacionales, mayormente dirigidos por pastores.

Es oportuno que resolvamos pronto reducir los niveles organizacionales superiores y sus tamaños, para que se consuman menos del 20% de los diezmos. También es importante revisar la pertinencia de seguir aprobando sucesivas inauguraciones de edificios de Uniones, con altos estándares, costos, y bastante personal administrativo, mientras sufrimos por el insuficiente número de pastores en el campo, la mayoría de ellos sobrecargados con mas de 3 congregaciones. La monumentalidad de edificios corporativos está afectando el ánimo de los hermanos de dejar legados a la Obra; en efecto, ya hemos visto familias molestas porque el legado (propiedades, casas) dejado a la Obra, en lugar de transformarse en Templos, están llegando a ser oficinas.

Frustración también puede surgir en la hermandad cuando se aplica extrema rigurosidad a las congregaciones para que ningún centavo de los diezmos se pueda tocar, mientras que las Uniones/Divisiones pueden canjear diezmo por “no diezmo” y así financiar sus propias construcciones o subsidiar instituciones.

También está quedando en evidencia que las administraciones son capaces de pasar por encima de las declaraciones de EGW, que ellos mismos reconocen como inspiradas, desprestigiando una de las Creencias Fundamentales adventistas y los Centros White.

Todavía quedan espacios para limitar la contratación de personal administrativo de las a/m/u/d, a fin de liberar recursos para sostener más pastores distritales. Igualmente es hora de reentrenar a los pastores y tesoreros que se han atrevido a aprobar por años el desvío y retención de diezmos para fines no pastorales ni evangelísticos.

Para resolver con diezmos los casos excepcionales de pobreza profunda que impiden asegurar un lugar de adoración, podríamos considerar los estándares de capillas levantadas por el ministerio Maranatha Volunteers International, que han construido 83.000 m2 por un valor de U$29,463,220, a U$355 el m2xvi. Entonces, cuando el REA-DSA dice destinar el 10% de los diezmos de una Asociación para un templo de Misión Global, está diciendo que usará U$500,000, lo que significan 8 pastores menos por un año. Esta misma cantidad en poder de Maranatha equivale a 10 templos de 140 m2.

Estamos a tiempo para reconsagrar nuestro ánimo y entusiasmo en apoyo de la obra ministerial, mejorando nuestra mayordomía y participando en la misión, pero sin dejar de vigilar que las contingencias desvíen los diezmos a fines no primordiales. Frente al objetivo superior del diezmo, la siguiente nota de EGW tiene suma actualidad. “El diezmo es sagrado y ha sido reservado por Dios para sí mismo. Hay que traerlo a su tesorería para que se use en el sostén de los obreros evangélicos. Que la obra no siga limitándose debido a que el diezmo ha sido desviado hacia otras empresas que no son la que Dios ha establecido. Hay que hacer provisión para esos otros proyectos de la obra. Tienen que ser sostenidos, pero no con el dinero del diezmo. Dios no ha cambiado; el diezmo todavía debe utilizarse para el sostenimiento del ministerio”. EGW. Testimonios para la Iglesia T. 9. Pag 200-201xvii

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iReferencias:Manual de la Iglesia. ACES, Buenos Aires, Argentina. 2010, pág. 163. Creencia Fundamental La Mayordomía

iiManual de la Iglesia. pág. 130, 131.

iiiWorking Policy of the General Conference of Seventh-Day Adventists. 2011-2012 Edition. Review and Herald Publishing Association. Mashington, MD, USA. 2011.

ivReglamentos Eclesiásticos- Administrativos de la División Sudamericana de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. ACES. Buenos Aires Argentina.

viiDeclaraciones Orientaciones y otros Documentos. Compilación 2005. Depto Comunicaciones Asociacion General/Division Sudamericana . ACES , Argentina, 2005, Capitulo “Usos del Diezmo”. Pag 176-180

xiiMiguel Pinheiro. Comunión y Profecía. 5º Seminario Enriquecimiento Espiritual, Dvisión Sudamericana. 2014. Pag 51.

xiiiInforme IV Congreso Asociacion Metropolitana de Chile 2013, Santiago, Chile. Diciembre 2013.

xviiE. G. White. Testimonies for the Church. Mountain View, Calif.: Pacific Press Pub. Assn., 1948, vol. 9, pp. 247-250.


This is a companion discussion topic for the original entry at http://spectrummagazine.org/node/6533

(Jonas Berea) #2

Muy interesante artículo, también por sus aplicaciones al caso español, en especial en relación con algunos gastos de los últimos años que no han quedado claros por la habitual falta de transparencia.

Como bien dice el autor, “en estas situaciones los laicos tenemos responsabilidad y complicidad”. Al igual que en todo el asunto de la gestión de los diezmos:

http://spectrummagazine.org/article/café-hispano/2013/06/13/el-asunto-del-diezmo-i-cargos-en-la-iglesia


(Ramon C. Gelabert) #3

Los artículos de Daniel Jiménez siempre son de una documentación exhaustiva y se agradece el rigor con que trata todos los temas, porque por lo menos yo aprendo muchísimo.
Sin duda todo lo expuesto es fruto de una reflexión equilibrada y cargada de razón.
Sin embargo, me gustaría transcribir una cita de Ellen G. White al respecto de los diezmos y su uso, que creo que puede ayudar a enmarcar en su contexto las propias declaraciones de la autora inspirada en el sentido de la univocidad en la dedicación de los diezmos, o mejor, en el sentido de matizar, o quizás ampliar, nuestro concepto de qué es evangelismo, o cuáles son sus instrumentos. Por lo menos a mí me parece que Ellen G. White con esta declaración amplia el campo de dedicación de los diezmos:
JOYAS DE LOS TESTIMONIOS, tomo 1, pág. 544: «Las instituciones que son instrumentos de Dios para llevar a cabo su obra en la tierra deben ser sostenidas. Deben erigirse iglesias, establecerse escuelas y proporcionarse a las casas editoras las cosas necesarias para hacer una gran obra en la publicación de la verdad que ha de ser proclamada a todas partes del mundo. Estas instituciones son ordenadas por Dios y deben ser sostenidas por los diezmos y las ofrendas generosas. A medida que la obra se amplía, se necesitarán recursos para hacerla progresar en todos sus ramos. Los que han sido convertidos a la verdad y han sido hechos participantes de su gracia, pueden colaborar con Cristo dándole ofrendas y sacrificios voluntarios. Cuando los miembros de la iglesia desean que no se hagan más pedidos de recursos, dicen virtualmente que se conformarían con que la causa no progresase.» (Testimonios selectos, t. 3, cap. «Carácter sagrado de los votos», 54).
Entiendo que con esta declaración, podemos observar que Ellen G. White, como en tantos otros temas, en algunas declaraciones pareciera que no da opción a más que una sola vía interpretativa, y en otras declaraciones frente al mismo asunto ella misma amplía las posibilidades y opciones interpretativas.
Si bien es cierto que en otras citas se lee que de forma taxativa no debe usarse el diezmo para escuelas o editoriales, y en cambio en esta cita sí se recomienda el uso de diezmos para estas mismas instituciones. Es por ello que me da la impresión que estamos ante declaraciones circunstanciales, también en esta cita, que según las necesidades de la obra de evangelización se hace incapié en el uso de diezmos en un sentido u otro, sin que por ello una línea general de actuación, como muy bien expresa el artículo de Daniel Jiménez, no deba ser la norma guiadora.


(Ramon C. Gelabert) #4

y también habla en esta cita del uso de los diezmos para «erigirse iglesias».